El esguince de muñeca se produce a causa de un estiramiento excesivo o desgarro de los ligamentos que sostienen la articulación. Pese a que es una lesión muy común y de fácil diagnóstico corre el riesgo de cronificarse si no se trata adecuadamente o no se detecta a tiempo ocasionando lo que se conoce como muñeca inestable.
Leer más: El esguince de muñeca es una lesión de fácil diagnóstico pero alto riesgo de cronificación.
http://www.youtube.com/watch?v=VYVVLSa9tW8
http://www.mibienestar.es/salud/2-general/21-lesiones-mas-frecuentes-en-mano-y-muneca.html
lunes, 17 de diciembre de 2012
miércoles, 5 de diciembre de 2012
miércoles, 28 de noviembre de 2012
ESGUINCE DE TOBILLO
ESGUINCE DE TOBILLO
El tobillo se lesiona con frecuencia en actividades diarias laborales, deportivas y recreativas. El tobillo, una articulación de tipo bisagra, recibe cargas enormes, especialmente en la carrera o en deportes con giro sobre la extremidad.
Los esguinces del tobillo resultan del desplazamiento hacia dentro o hacia fuera del pie, distendiendo o rompiendo los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo. El dolor de un esguince de tobillo es intenso y con frecuencia impide que el individuo pueda trabajar o practicar su deporte durante un periodo variable de tiempo. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, los esguinces de tobillo en la mayoría de los casos curan rápidamente y no se convierten en un problema crónico.
- Esguinces de primer grado: Son el resultado de la distensión de los ligamentos que unen los huesos del tobillo. La hinchazón es mínima y el paciente puede comenzar la actividad deportiva en dos o tres semanas.
- Esguinces de segundo grado: Los ligamentos se rompen parcialmente, con hinchazón inmediata. Generalmente precisan de un periodo de reposo de tres a seis semanas antes de volver a la actividad normal.
- Esguinces de tercer grado: Son los
más graves y suponen la rotura completa de uno o más ligamentos
pero rara vez precisan cirugía. Se precisan ocho semanas o más
para que los ligamentos cicatricen.
En cuanto al RICE, suponen las medidas más importantes a tomar en las primeras 24-72 horas tras un esguince de tobillo. Dada su importancia vamos a desarrollar estos conceptos:
- REPOSO: Es en ocasiones la primera
consecuencia del esguince, ya que el propio dolor generado obliga a
guardarlo. Aun cuando el dolor no sea muy intenso, es conveniente el
resposo en las primeras horas o días, en función de la severidad
del esguince de tobillo. Cuando hablamos de reposo en la fase aguda,
nos estamos refiriendo al mantenimiento en descarga de la
articulación, lo que permite ejercicios de movilización pasiva,
ejercicios en piscina, y en función del grado de esguince hasta la
realización de bicicleta.
- HIELO: En el traumatismo agudo se produce
una reacción inflamatoria en la que aumenta la temperatura de la
zona y se produce una vasodilatación (aumento del aporte de sangre
a la zona), lo que va a dar lugar a una mayor extravasación de
líquido desde los vasos sanguíneos a los tejidos circundantes,
dando lugar al edema y en caso de que se hayan producido pequeñas
roturas a nivel de capilares, se produce una hemorragia en la zona.
Todo ello da lugar a que haya una inflamación importante con edema
y hemorragia. Con la aplicación de hielo, lo que conseguimos es
disminuir la temperatura de la zona y producir una vasoconstricción.
- COMPRESION: En la instauración del edema
secundario al proceso inflamatorio,
entran en juego diferentes presiones (intravascular, extravascular, oncótica,...) cuya resultante final va a determinar que se produzca un edema o no. Si nosotros realizamos un vendaje compresivo (Compresión) de la zona estamos aumentando la presión extravascular, con lo que estamos interfiriendo en ese juego de presiones y de esa forma estamos disminuyendo la magnitud del edema. Es conveniente incluir por debajo del vendaje compresivo, material acolchado o de gomaespuma en zonas de derrame, principalmente en el contorno del maléolo para aumentar la presión específicamente en esa zona. De lo contrario no sería bien comprimida.
- ELEVACION: Cuando se eleva el tobillo en
relación al plano del corazón, estamos favoreciendo el retorno
venoso y disminuyendo la presión intravascular. Por tanto estamos
nuevamente actuando sobre una presión que genera edema e
inflamación. Es por tanto una medida más destinada a reducir el
edema y la inflamación de los tejidos tras un esguince de tobillo.
- http://www.youtube.com/watch?v=_jZajkpBhLQ
http://www.youtube.com/watch?v=_RVw9FhKMEc
miércoles, 21 de noviembre de 2012
CODO DE TENISTA (EPICONDILITIS)
La
epicondilitis, conocida también como codo de tenista
es una patología caracterizada por dolor en la parte externa del
codo, sobre el epicóndilo, como resultado de una tensión mantenida
o por sobreesfuerzos repetidos. Aunque es denominada “codo de
tenis” o “codo del tenista”, esta patología no solo
hace referencia a jugadores de tenis.Las molestias ocasionadas por la
hiperextensión del codo, de cualquier causa, se pueden clasificar
como epicondilitis. La lesión también es denominada epicondilitis
lateral . Otras denominaciones del codo de tenista son epicondilosis
lateral, epicondilalgia lateral, o simplemente dolor lateral del
codo.
- Dolor en la parte externa del codo, sobre el epicóndilo el externo
- Dolor e impotencia funcional con los movimientos de agarre con la mano, o de empuñamiento o aquellos que solicitan de la muñeca una extensión activa o de los dedos de la mano, movimientos de abducción y addución forzadas de la muñeca, contra resistencia o con carga en la mano.
- Dolor a la palpación de la zona epicondílea y con acciones simples como elevar una botella o una jarra o tomar una taza de café.
- El dolor suele ceder durante la noche.
- Sin ningún tratamiento puede llegar a cronificarse y su tratamiento ser más complicado, dificultándose su curación.
- No suelen referir clínica acompañante de origen
neurológico, pero si la irradiación del dolor hacia el brazo y
antebrazo.
El uso de antiinflamatorios no esteroideos es positivo para este tipo de dolencias, ya sea de aplicación tópica (cremas y geles) o ingeridos. La fisioterapia, la aplicación de láser y ultrasonidos, y la rehabilitación a base de ejercicios y estiramientos progresivos, son el complemento ideal para la recuperación de esta lesión.
Sabiendo el origen del mecanismo de lesión (los ejercicios repetitivos en posiciones forzadas), la detención de estas actividades será el mejor tratamiento rehabilitador. Apartado del foco generador de la lesión, esta misma remitirá gradualmente. En la mayoría de los casos de codo de tenista, la reeducación postural es la medida más efectiva. Corrigiendo los movimientos, se evitan los vicios posturales tan nocivos para las estructuras tendinosas. De esta forma, se disipan las posibilidades de lesión recidivante.
En casos extremos y crónicos, se puede acudir a la opción quirúrgica a fin de liberar el tendón del hueso.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
TENDINOPATIA ROTULIANA
La tendinopatía rotuliana, conocida como "rodilla del saltador"
es una de las lesiones más habituales en el mundo del deporte, sobre
todo en aquellas actividades físicas que requieren movimientos, giros
y saltos , como por ejemplo atletismo, tenis o baloncesto.
No obstante, hay otros deportes en los que no es tan habitual padecer tendinitis rotuliana pero se encuentran un aumento de casos, como por ejemplo en el mundo del fútbol donde se han implementado actividades que someten a la rodilla a un alto nivel de estrés posibilitando la aparición de esta patología.
El uso de un calzado inadecuado puede ser causa de la aparición de esta dolencia.
La tendinopatía rotuliana se caracteriza por un dolor agudo en la parte anterior de la rodilla justo por debajo de la rótula, inflamación del tendón rotuliano, hinchazón e incluso incapacidad de movimiento. El dolor aumenta al forzar el tendón, que generalmente ocurre al correr, saltar, subir escaleras y en los casos más intensos puede doler incluso al caminar.
La tendinopatía rotuliana se puede clasificar en cuatro variantes:
1 - Dolor sólo después de la actividad
2 - Dolor durante y después de la actividad, aunque el paciente sigue siendo capaz de llevar a cabo el deporte.
3 - Dolor prolongado durante y después de la actividad, cada vez con mayor dificultad en el desempeño del ejercicio.
4 – Rotura completa del tendón que requieren reparación quirúrgica.
Si la Tendinopatía Rotuliana es leve puede tratarse sin necesidad de abandonar la práctica deportiva. Pero si nos encontramos en la fase aguda de la tendinopatía es necesario el reposo absoluto y cese la actividad física y deportiva para evitar sobrecargar el problema.
El tratamiento para la tendinopatía rotuliana se basa en una serie de medidas que ayudan a disminuir el dolor y mejorar la dolencia:
- Aplicar calor seco para calmar el dolor .
- Reposo, aunque si se practica deporte se debe tener en cuenta: calentar mucho antes y estirar bien después de los ejercicios, aplicar frío al acabar de realizar el deporte o el entrenamiento para que el ligamento no se inflame mucho y evitar ejercicios en los que se flexione con carga la rodilla (como subir escaleras, sentadillas, etc.).
- Antiinflamatorios
- Cintas para sujetar el tendón, eso evita que se mueva y que aumente la tendinitis.
- Fisioterapia: ejercicios de rehabilitación de la musculatura de la cara anterior del muslo (cuádriceps).
- Infiltración de Factores de Crecimiento, es una terapia mínimamente invasiva que ayuda a regenerar y cicatrizar rápidamente los cartílagos sin necesidad de intervención quirúrgica.
No obstante, hay otros deportes en los que no es tan habitual padecer tendinitis rotuliana pero se encuentran un aumento de casos, como por ejemplo en el mundo del fútbol donde se han implementado actividades que someten a la rodilla a un alto nivel de estrés posibilitando la aparición de esta patología.
El uso de un calzado inadecuado puede ser causa de la aparición de esta dolencia.
La tendinopatía rotuliana se caracteriza por un dolor agudo en la parte anterior de la rodilla justo por debajo de la rótula, inflamación del tendón rotuliano, hinchazón e incluso incapacidad de movimiento. El dolor aumenta al forzar el tendón, que generalmente ocurre al correr, saltar, subir escaleras y en los casos más intensos puede doler incluso al caminar.
La tendinopatía rotuliana se puede clasificar en cuatro variantes:
1 - Dolor sólo después de la actividad
2 - Dolor durante y después de la actividad, aunque el paciente sigue siendo capaz de llevar a cabo el deporte.
3 - Dolor prolongado durante y después de la actividad, cada vez con mayor dificultad en el desempeño del ejercicio.
4 – Rotura completa del tendón que requieren reparación quirúrgica.
Si la Tendinopatía Rotuliana es leve puede tratarse sin necesidad de abandonar la práctica deportiva. Pero si nos encontramos en la fase aguda de la tendinopatía es necesario el reposo absoluto y cese la actividad física y deportiva para evitar sobrecargar el problema.
El tratamiento para la tendinopatía rotuliana se basa en una serie de medidas que ayudan a disminuir el dolor y mejorar la dolencia:
- Aplicar calor seco para calmar el dolor .
- Reposo, aunque si se practica deporte se debe tener en cuenta: calentar mucho antes y estirar bien después de los ejercicios, aplicar frío al acabar de realizar el deporte o el entrenamiento para que el ligamento no se inflame mucho y evitar ejercicios en los que se flexione con carga la rodilla (como subir escaleras, sentadillas, etc.).
- Antiinflamatorios
- Cintas para sujetar el tendón, eso evita que se mueva y que aumente la tendinitis.
- Fisioterapia: ejercicios de rehabilitación de la musculatura de la cara anterior del muslo (cuádriceps).
- Infiltración de Factores de Crecimiento, es una terapia mínimamente invasiva que ayuda a regenerar y cicatrizar rápidamente los cartílagos sin necesidad de intervención quirúrgica.
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