miércoles, 7 de noviembre de 2012

TENDINOPATIA ROTULIANA

La tendinopatía rotuliana, conocida como "rodilla del saltador" es una de las lesiones más habituales en el mundo del deporte, sobre todo en aquellas actividades físicas que requieren movimientos, giros y saltos , como por ejemplo atletismo, tenis o baloncesto.

No obstante, hay otros deportes en los que no es tan habitual padecer tendinitis rotuliana pero se encuentran un aumento de casos, como por ejemplo en el mundo del fútbol donde se han implementado actividades que someten a la rodilla a un alto nivel de estrés posibilitando la aparición de esta patología.

El uso de un calzado inadecuado puede ser causa de la aparición de esta dolencia.




La tendinopatía rotuliana se caracteriza por un dolor agudo en la parte anterior de la rodilla justo por debajo de la rótula, inflamación del tendón rotuliano, hinchazón e incluso incapacidad de movimiento. El dolor aumenta al forzar el tendón, que generalmente ocurre al correr, saltar, subir escaleras y en los casos más intensos puede doler incluso al caminar.

La tendinopatía rotuliana se puede clasificar en cuatro variantes:

 1 - Dolor sólo después de la actividad

2 - Dolor durante y después de la actividad, aunque el paciente sigue siendo capaz de llevar a cabo el deporte.

3 - Dolor prolongado durante y después de la actividad, cada vez con mayor dificultad en el desempeño del ejercicio.

 4 – Rotura completa del tendón que requieren reparación quirúrgica.

Si la Tendinopatía Rotuliana es leve puede tratarse sin necesidad de abandonar la práctica deportiva. Pero si nos encontramos en la fase aguda de la tendinopatía es necesario el reposo absoluto y cese la actividad física y deportiva para evitar sobrecargar el problema.

El tratamiento para la tendinopatía rotuliana se basa en una serie de medidas que ayudan a disminuir el dolor y mejorar la dolencia:

- Aplicar calor seco para calmar el dolor .

- Reposo, aunque si se practica deporte se debe tener en cuenta: calentar mucho antes y estirar bien después de los ejercicios, aplicar frío al acabar de realizar el deporte o el entrenamiento para que el ligamento no se inflame mucho y evitar ejercicios en los que se flexione con carga la rodilla (como subir escaleras, sentadillas, etc.).

- Antiinflamatorios

- Cintas para sujetar el tendón, eso evita que se mueva y que aumente la tendinitis.

- Fisioterapia: ejercicios de rehabilitación de la musculatura de la cara anterior del muslo (cuádriceps).

- Infiltración de Factores de Crecimiento, es una terapia mínimamente invasiva que ayuda a regenerar y cicatrizar rápidamente los cartílagos sin necesidad de intervención quirúrgica.

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